viernes, 10 de julio de 2009

Amor

El es un chofer. Ella es una pasajera.
El la corteja en silencio, la espera cuando ella se retrasa al horario.
Ella le sonríe al subir, le toca el hombro junto a su cálido “ buen día”.
El le regala el boleto, se pelea con todos para que no lo saquen del turno.
Su amor brutalmente platónico se remite a esos 5 segundos en el cual sus miradas se entrecruzan y se sonríen y luego, mordiéndose los labios el enmudece, y piensa en lo tonto fue al no decirle lo que verdaderamente siente y espera ansioso el nuevo día para volver a verla en esos 5 segundos de vida y de muerte, en esos 5 segundos de amor fugaz de colectivo.

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